Medicinas Alternativas Rindieron Acreditación en Chile

Medicinas AlternativasEn una reunión tripartita, realizada en dependencias del Colegio Médico, representantes del Departamento de Formación y Acreditación Médica, del Departamento de Medicinas Alternativas del Ministerio de Salud y de la Sociedad Médica Chilena de Acupuntura y Medicina Tradicional China participaron en un nutrido e interesante diálogo acerca de la normativa que reglamenta el uso y la aplicación de estas terapéuticas.

A mediados del mes de mayo, el Ministerio de Salud envió a Contraloría la versión final de un Decreto Supremo que busca “regular el ejercicio de las prácticas médicas alternativas como profesiones auxiliares de la salud”. El documento agrega que también estarán sujetos a esta regulación los recintos en que se apliquen tales terapias.

El Dr. Eduardo Medina, Jefe de la Unidad Técnica del Minsal fue el encargado de dar a conocer los lineamientos generales de la normativa. Por su parte, el Dr. David Calderón -presidente de la Sociedad Médica Chilena de Acupuntura Tradicional China y miembro del Departamento de Formación y Acreditación Médica del Colegio- entregó, junto al directorio y miembros de la Sociedad, sus planteamientos y opiniones con relación al tema.



Profesionalización

Con esta normativa se espera resolver un antiguo vacío: el Código Sanitario chileno sólo regula el ejercicio profesional de los médicos cirujanos y otros profesionales de la salud egresados de universidades del país, sin embargo, no contempla a aquellos terapeutas titulados en universidades extranjeras y que imparten medicinas complementarias. El Código tampoco se hace cargo de quienes diagnostican o hacen tratamientos empleando técnicas que no se enseñan en las Facultades de Medicina, como ocurre con varios autodidactas que practican alguna terapia alternativa.

En efecto, el reglamento establecerá, entre otras cosas, los criterios para la legalización de títulos obtenidos en el extranjero, los estudios y práctica mínima que deberá tener un terapeuta y las terapias que serán reconocidas por el Ministerio.

El nuevo decreto coincide con la Estrategia de Medicina Tradicional 2002-2005 de la Organización Mundial de la Salud, que tiene entre sus metas incentivar a los países a establecer políticas nacionales acerca de medicinas tradicionales y terapias complementarias. Según la OMS, ésta es la mejor fórmula para “fomentar la seguridad y calidad de las prestaciones, aumentar el acceso de toda la población y garantizar que las personas que se atienden estén bien informadas”.

En la última década, las medicinas tradicionales y terapias alternativas han ido entrando tímidamente al área de la salud convencional en Chile. No es raro, entonces, que en el Colegio Médico estén registradas la Sociedad presidida por el doctor Calderón -que agrupa a cerca de 40 facultativos que utilizan de manera complementaria las tradicionales agujas chinas y la fitoterapia- y la Sociedad Médica Homeopática de Chile.

“Creemos que hay que abrir el campo de la medicina convencional a un abanico de medicinas alternativas que tienen base médica y de investigación en Europa y Oriente, y que acogen al paciente en forma más integral”, dice el doctor Enrique Paris, presidente del Departamento de Formación y Acreditación del Colegio.

Algunos ejemplos de este cambio son: El Hospital San José cuenta desde 2002 Dr. David Calderón con una Unidad de Medicina Integrativa, donde los pacientes pueden acceder a terapias florales, reiki y homeopatía. En el Calvo Mackenna se aplica reiki a los niños y las mamás pueden recibir Flores de Bach. En el Exequiel González Cortes los funcionarios reciben reiki y algunos lo usan con los pacientes. También en el Sótero del Río se ofrece reiki, mientras que en el Servicio Metropolitano de Salud Sur numerosos pacientes se derivan a acupunturistas para complementar su tratamiento.



Qué dice la ciencia

Una encuesta a usuarios de terapias alternativas reveló que en EE.UU. el 60% no le contaba a su médico que las estaba empleando porque el profesional “nunca lo preguntó”.

El desconocimiento y los prejuicios de muchos médicos explican el divorcio entre salud occidental y complementaria. “Y esto no se solucionará mientras esos profesionales no se pongan al día en los estudios científicos realizados en el área”.

Según la base de datos CAM on Pub-MED, que registra estudios acerca de medicinas alternativas y complementarias publicados en revistas científicas, hay unos 400 mil artículos que abordan estos temas. Muchos de ellos analizan su aplicación en pacientes con artritis, dolor agudo, cáncer, cefaleas y depresión, entre otras enfermedades.

A nivel estatal, en Estados Unidos existe el Centro Nacional de Medicinas Alternativas y Complementarias (NCCAM), que cuenta con un presupuesto anual de 117 millones de dólares para financiar investigación básica y clínica en esta materia. Con el mismo objetivo, una decena de países europeos ha impulsado el programa COST Project B4.



Revista “Vida Médica” Vol. 57 Nº2 página 69
Publicación oficial del Colegio Médico de Chile A.G.